Abusador

LEAN EL ARTÍCULO ANTES DE EMITIR JUICIOS…

En mi escuela había un niño más grande que yo que era muy abusador, nos quitaba todo lo que quería a mí y a todos los demás niños. Casi todos le temían. Algunos protestaban, pero él y sus amigos les rompían la cabeza sin devolverles nada. Otros hablaban para unirse e ir todos juntos a exigirle que devolviera lo que robaba, pero nunca se ponían de acuerdo. La mayoría acabó por conformarse y aguardar a que el abusador se marchara de la escuela.

En otra escuela próxima, más grande que la nuestra, había un niño que creíamos que podía exigir por nosotros aquello que nos robaban, pero descubrimos que le gustaba jugar con el abusador, y además vimos que a él también le robaba cosas cuando no se daba cuenta, porque lo que tenía de grande lo tenía de bobalicón.

…Pero ese niño de la escuela grande se fué, o lo echaron, y llegó un niño rubio con fama de gran fajador. Ese sí que era un niño terrible. Hablamos con él y nos dijo que no nos preocupáramos, que nos ayudaría. Sabiendo lo que nos dijo, sacamos a relucir nuestro orgullo y decidimos que el problema lo debíamos resolver nosotros. Sólo le pediríamos una cosa:

El día que fuéramos a exigir lo nuestro, le diríamos que se quedara parado donde el abusador y sus amigos pudieran verlo. Con eso bastaría para que, al verlo, se pensaran mejor lo de abrirnos la cabeza en vez de devolvernos nuestras cosas…

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2 Comentarios

    • Tengo la absoluta certeza de que este mensaje lo entendemos los que tenemos la cabeza para algo más que dejar que nos la abran, aún reconociendo la valentía y el heroismo de quienes arriesgan tanto para obtener cero. Un abrazo.

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