Buscando soluciones.

En el año 2011, el gobierno cubano trazó un plan para suprimir en cuatro años medio millón de empleos estatales. Al mismo tiempo, creó una lista con 178 actividades por cuenta propia para que todos los afectados solicitaran una licencia para ejercerlas. Como en la isla no hay nada dispuesto que facilite la labor de estos nuevos trabajadores autónomos, la idea ha sido un desastre en la práctica.

En el año 2013, Cuba flexibilizó su política migratoria, facilitando la salida de los cubanos al exterior, y muchos contemplaron entonces la incertidumbre de la emigración como una alternativa más fiable que la antes referida política gubernamental del cuentapropismo.

En diciembre de 2014, se hizo público el ‘acercamiento’ entre Obama y Raúl, y mientras el mundo lo celebraba, los cubanos se comenzaron a preocupar por si todo esto terminaría por afectar a la vigencia de una ley creada en USA en los años 60′, la de Ajuste Cubano, que les otorga una serie de privilegios sólo con llegar a pisar suelo norteamericano.

Como en Cuba el medio de comunicación más difundido es ‘radio bemba’, como los cubanos llaman a los rumores, el miedo comenzó a extenderse entre la población. Y por miles se dispusieron a salir creando el problema del éxodo masivo, que desembocó en una crisis migratoria cuando Nicaragua cerró su frontera, cerrando el paso a miles de ellos, y provocando colapsos en países de paso previo: Costa Rica, Panamá, Ecuador, y la misma Cuba. Ahora comienza a disolverse el tapón ocasionado por el cuello de botella, y en los Estados Unidos empiezan a tomar conciencia de la que se les viene encima.

En pocas semanas, miles de cubanos llegarán a USA dispuestos a acogerse al Plan Federal de Reasentamiento de Refugiados. Plan que, con todo mi cariño por mis hermanos cubanos, es una auténtica tomadura de pelo para la inteligencia. Muchos cubanos se beneficiarán de la asistencia federal para volver a Cuba, de donde dicen huir.

Y claro, los candidatos republicanos, en especial Marco Rubio, de raíces cubanas, se plantea cómo resolver todo esto. La mencionada Ley de Ajuste la quiere cambiar por lo que llama ‘Programa Federal de Reasentamiento de Refugiados’ (véase el matiz entre ‘Plan’, en el párrafo anterior, y ‘Programa’ ahora), aplicable sólo a los cubanos perseguidos políticamente, y no a todos los que llegan como hasta ahora.

La solución que propongo me la da, sin querer, el lugar de nacimiento del otro candidato republicano de raíces cubanas, Ted Cruz, nacido en Canadá. Es en las provincias atlánticas de este país norteño donde esperan con los brazos abiertos a inmigrantes latinoamericanos, proponiéndolos toda clase de ayudas si optan por radicarse allí, debido al alarmante envejecimiento de la población nativa de aquellos confines.

Tan interesados están, que los gobernadores de aquellas provincias canadienses, proponen a su Gobierno Federal que exija a los inmigrantes la obligación de residir entre 3 y 5 años en sus territorios, como condición previa a recibir la ciudadanía y, sólo entonces, poder moverse hacia donde  hasta ahora se concentran los que van: Montreal, Toronto y Vancouver.

No lo digo por decir. Si un cubano honrado no encuentra su oportunidad en Cuba, y en estos territorios al norte del ‘Norte’ se la quieren dar… Hablo en serio…

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