Escribo historias

Soy escritor y procuro contar historias reales de una Cuba que muchos no conocen… y me gusta hacerlo utilizando el mismo lenguaje de los personajes que describo. Aquí van tres cortos diálogos que, conviene aclararlo, no tienen más erratas que las que voluntariamente cometo para asemejar cómo escribo a cómo hablan.

– …Bueno, está bien, ¿tú sabes que la pura viene de la Yuma otra vez en mayo?

– Ah, sí, de eso me enteré.

– Viene cargá pa’ acá con otra buena astilla, asere.

– Ño, compadre, usted está bien.

– Sí, quiero ver si con estos fulas me echo un gao ahora.

– Eso es lo que te hace falta ya, un gao.

– Buscarme un gao, instalarme con una loca y vacilones pa’ arriba y vacilones pa’ abajo.

– Tienes percha, tienes perol, tienes…

– Estoy completo, asere, con una percha, un perol y un gao, hay que cogerme en la calle, asere, con jeva to’ el tiempo.

– Bueno, voy echando, oíste.

– Bueno, cuídate, man.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

– ¿Qué bolá asere? ¿qué te pasó, asere, que volviste pa’l tanque?

– Na’, compadre, un facho mediocre ahí en un almacén. Un facho con fuerza, nagüe.

– ¡Un robo con fuerza! ¿y qué te llevaste?

– No hice na’, asere, me llevé una pila ‘e…

– Ah, ¿pero tú está loco, o en qué tú está? Tú cree que tú está en la Yuma metiendo pa’ la mafia y tó, ¿estás loco o qué?

– Na’ asere, que estaba en nota y me dio por eso.

– Ven acá, asere, y ¿cuánto te piden?

– Na’, una bobería, asere, me piden una tierra.

– Pero, ven acá, ¿cuánto es una tierra?

– Na’, una bobería como siempre.

– ¿Cuánto e, dime cuánto e?

– Na’, ya tú sabe, un camarón.

– ¡A esta hora un camarón! Tremenda parada. Asere, tú está embarcao, un camarón… está sacando las mano seguro amplio.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

– Habla, consorte, ¿qué bolá?

– Oye, consorte, por culpa de este chama aquí me van a amarrar pa’ ele y veintiuno. Este chama llamó al guardiola y…

– Oye, ¿quién es el fulano ese, compadre? dime quién e el fula ese, dime quién e el social ese.

– Na’ asere, un trágico aquí que me tragiquió, y no sé qué situación tiene conmigo, lo tengo en tres y dos.

– Mira, ahora cuando sálgamo a bolá de iriar, cuando sálgamo a la iria, yo despué voy a tirarme en la parra como si fuera a surnar, a esperar… y entonces vamo a resolvel el problema con el consortillo ese, oíte, olvídate de lo demá.

 

 

Print Friendly, PDF & Email
Compartir
Artículo anteriorEl Referendo
Artículo siguienteAsí no

No hay comentarios

Dejar respuesta