Falsas ilusiones

Nada más concluir el congreso del partido único cubano del pasado mes de abril, avisé del peligro de lo que tramaban, perpetuarse en el poder. Era irrelevante si nombraban sucesor a Alejandro Castro, a Díaz-Canel o a quien fuere y, sin embargo, la atención estaba puesta en esto, lo que al final no se produjo. Pero el tiempo, desgraciadamente, me ha dado la razón. Acaba de publicarse lo que entonces se aprobó, el informe de “Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista. Plan Nacional de Desarrollo Social hasta 2030”. ¡¡¡Hasta 2030!!!, como entonces avisé.

Este informe está redactado en tiempo verbal de presente y muchos, que no pasan analizando durante horas cada frase, se han abalanzado a afirmar que el PCC reconoce a las pequeñas y medianas empresas privadas. Ya, desde ahora. Cuando ese documento habla de una aspiración a lograr cuando Raúl haya sobrepasado el siglo de vida. Me entristece ver cómo muchos de mis hermanos caen una y otra vez en la trampa. Lo que es la peor noticia que podemos recibir, un plan hasta el 2030, lo reciben eufóricos como una voluntad de cambio.

A ver si de una vez por todas comprendemos que la constitución cubana vigente, ley de leyes de la revolución comunista, establece de manera expresa y tajante el carácter irrevocable del sistema político, social y económico. Los únicos negocios posibles en la isla son los de los extranjeros que no tienen inconveniente en enriquecer a la élite comunista que no va a repartir los beneficios con el pueblo; y los de aquellos aventureros cuentapropistas cubanos que con ingenua ilusión sortean todo tipo de trabas para salir adelante aún a sabiendas, o pecando de candor, de que jamás les será permitido crecer como para crear un tejido empresarial que posibilitara la aparición de una clase media autosuficiente que no necesitara del Estado.

Imaginad un empresario cubano en la isla que pudiera costearse servicios sanitarios, universitarios o familiares privados, y que fuese capaz de ofrecer salarios a sus trabajadores hasta el punto de que también ellos pudieran… Es decir, una sociedad próspera. Jamás va a permitirse voluntariamente esto.

Mientra tanto, la Casa Blanca tiene prevista para ya mismo una reunión con pequeños y medianos empresarios norteamericanos para tratar un informe sobre la política con Cuba. ¿De qué hablarán? ¿Qué habrán entendido? Hoy en día, el extranjero que comercia con Cuba lo hace con el gobierno al tiempo que desprecia al pueblo… y cuando el gobierno lo engañe, que lo engañará, le estará bien empleado.

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