Falsedades

En Cuba nada es lo que parece, y lo que parece no es…

Hace muchos años, un poderoso empresario español me hizo el cuento del día en que sobrevoló unos terrenos baldíos en la provincia de Matanzas en compañía del barbudo que entonces era el que más mandaba. El aparato desprendía un terrible olor a combustible y el innombrable iba fumándose un tabaco. El inversor, así me lo contó, estaba sometido a una doble emoción, la ilusión que su acompañante le contagiaba mientras le contaba cómo sería todo aquello cuando le entregara cientos de millones en divisas y así constituir una compañía mixta que convirtiera aquel erial en campos de golf, marinas deportivas, villas de ensueño y hoteles con considerable número de estrellas… Y el temor de que aquel helicóptero saltara por los aires con la menor chispa desprendida.

Aterrizaron y este empresario comenzó a convertir aquel sueño en una opción real, buscó más inversores, constituyó una sociedad, conformaron una mixta, realizaron un proyecto y lo presentaron en el Mintur. Nada podía fallar viniendo la idea de quien venía y, además, habiéndose ganado la amistad de aquel médico que por entonces tan alto estaba en la nomenclatura comunista, y de aquel canciller que ahora acompaña al doctor en su plan piyama. Así, el protagonista de esta historia entregó esos cientos de millones… Mágicamente, su anfitrión en los aires matanceros se desentendió y del médico y del canciller ya sabemos cuál fué su destino.

El empresario no se desanimó y varios años después, de promesa falsa a promesa engañosa hasta la mentira final, conoció a quien le contó la historia y ahora os la está contando a vosotros. Para hacer el cuento corto, diré que todo acabó con la constitución de una nueva sociedad radicada en la isla de Tórtola, núcleo principal del archipiélago de las Islas Vírgenes Británicas, y creada por el mismo despacho de abogados que asesoró al bufete colectivo cubano que defendió a aquel ciudadano español que manejaba el carro que sufrió el “accidente” en que murió Payá.

Uno de los actos constitutivos consistió en una ficticia reunión de directores en Londres, capital de la metrópoli de estas British Virgin Islands, en la que misteriosamente aparecía como presente en ella yo mismo. El azar hizo que me llegara un documento que me permitió conocer tamaña falsedad. Tomé medidas y todo aquello acabó en lo que a mí incumbía. Aclaro que yo jamás estuve en aquella reunión londinense y que ni siquiera tuve constancia de que se fuera a producir, sólo la conocí cuando un descuido de su parte me permitió acceder al citado documento.

Todo esto lo cuento por un doble motivo: La sorpresa que parece suponer a algunos la aparición de empresas cubanas en paraísos fiscales para eludir el embargo desde los años 90, y para llenar los bolsillos de unos cuantos… Y la confianza que algunos otros parecen tener depositada en ese supuesto plan de desarrollo cubano que tiene como soporte principal al sector turístico y, muy especialmente, al desarrollo inmobiliario asociado a la construcción de campos de golf.

Para derribar todo el entramado creado por el castrismo es obligatorio, necesario e imprescindible crear las bases necesarias de unidad opositora para crear un plan alternativo coherente que sustituya al entramado que soporta a la dictadura, y presentarlo en foros internacionales de manera racional. Una justicia libre e independiente hará el resto…

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2 Comentarios

    • Ellos sólo entienden el lenguaje de la fuerza, pero debemos unirnos para hacernos entender en foros internacionales con el lenguaje de la razón.

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