Feliz 2017

MORDER A LA SERPIENTE CON SUS PROPIOS COLMILLOS…

Aún se vende en Miami una copia de la guía de teléfonos de La Habana de 1958. Si se compara la cantidad de empresas, comercios o negocios que había entonces en la capital cubana con la desolación absoluta del panorama actual, se deduce sin ningún género de dudas que la economía de la isla ha estado en realidad en una recesión permanente desde el inicio de la revolución. El anuncio ahora de que la economía entrará este año que comienza en cifras negativas, teóricamente por primera vez desde la etapa del “periodo especial” que siguió al colapso de la Unión Soviética, es sin duda la consecuencia del colapso del chavismo en Venezuela, que había sido el asidero económico de la dictadura.

Lo cierto es que en cualquier caso hay muchas razones para dudar de la veracidad de las cifras de la economía cubana, teniendo en cuenta que está dirigida por un régimen totalmente opaco y acostumbrado a no decir jamás la verdad a sus ciudadanos a quienes considera súbditos. Y probablemente la realidad puede ser aún peor.

Se puede deducir también que la publicación ahora de estas cifras, poco después de la firma del Tratado de Asociación con la Unión Europea, es parte de la táctica para intentar obtener de Bruselas otros subsidios y ayudas para impedir el colapso total de la economía. Y los cubanos del pueblo en la isla no merecen que se les deje caer en la indigencia. Pero también debemos saber que ninguna ayuda servirá para nada si el régimen no acepta de una vez hacer reformas de verdad. En más de medio siglo de dictadura ha quedado demostrado que sin libertad no hay economía que funcione y que el dinero en manos de un régimen totalitario acaba siempre en las manos de los más corruptos. Son las tesis estrafalarias del castrismo las que han arruinado Cuba. Y no habrá jamás crecimiento real si no se abandonan. (Edit. ABC 30 Dc.)

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