Habana exclusiva

Me gusta reunirme en el bar de la Relojería Cuervo y Sobrinos, en el Centro Histórico de La Habana, al lado de la Plaza de San Francisco. Se trata de un establecimiento con maderas, tapices y vitrinas que contienen relojes con precios de cuatro y cinco cifras. Lujosa presentación de una Casa, fundada en 1862, que ha tenido como clientes a Hemingway, Neruda, Clark Gable y Churchill.

Y es que en La Habana existen formas sorprendentes, para quienes no la conocen bien, de gastar dinero a manos llenas.

Puedes hacerte con una botella de Ron Havana Club Máximo Extra Añejo, presentada en un decantador de cristal fabricado con soplado tradicional y numerado por el maestro tallador, dentro de una caja de madera similar a un humidor de habanos, con un certificado de autenticidad que te da derecho a pertenecer a la ‘Sociedad de Máximo’. Cada botella ‘solo’ cuesta 1.500 euros.

O con un Cohiba Behike, brujo aborigen cubano, elaborado con una ‘super vitola’ de edición limitada, gracias a hojas con cinco años de añejamiento cultivadas en Vuelta Abajo. Los puedes comprar en un humidero numerado de 40 unidades, hecho con piel de manta real, ébano negro, sicómoro egipcio y hueso de buey. Por 15.000 euros es tuyo.

Si estás bien relacionado puedes alojarte en El Laguito, el antiguo Havana Country Club Park & Lake, en una de sus 120 mansiones identificadas con números con vistas al lago, piscina y rodeadas de frutales. Se trata de casas de protocolo, custodiadas por miembros del Minint, de estilo colonial, provenzal, art decó o neoclásico, y que se extienden entre Jaimanitas y Siboney, donde están las casas de Fidel y de Raúl.

O si no, puedes ser vecino ocasional de los Castro por 700 pesos convertibles al día. Si te parece poco, intenta comprar una casa amueblada en Miramar de 750 metros cuadrados, con 6 habitaciones, 9 baños, piscina, gimnasio y sala de billar, por dos millones de dólares.

No te pillará lejos del Club Habana, antes llamado Havana Biltmore Yacht & Country Club. Por una cuota anual individual, a multiplicar por miembros de familia, de 1.600 dólares al cambio, podrás disfrutar de la única playa de arena blanca que hay en La Habana misma; 250 metros protegidos por dos barreras de coral. Y de su Casa Club, con todos los servicios imaginables, inaugurada en 1928.

Para desplazarte, alquila un Audi A6 por 100 pesos convertibles diarios, con seguro, dejando 800 de depósito. Con él podrás ir a cenar a un Pop-up restaurant. Casas particulares, garages, trastiendas o casas en el campo que por la noche se transforman. Aparecen (pop-up), y desaparecen tras la cena.

Antes, toma un cocktail en el Sloppy Joe’s, en Ánimas con Zulueta, sentado en su barra de 20 metros, como antes hicieron Frank Sinatra, John Wayne y Graham Greene, el autor de la novela en la que se basó la película “Nuestro hombre en La Habana”,donde aparece el bar…

Estarás ‘en la onda’ para cuando Karl Lagerfeld te reciba, como uno de sus invitados, en la presentación que Chanel va a hacer en La Habana de su nueva colección ‘Cruise’. Tienes tiempo de prepararte, será el próximo 3 de mayo.

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