La apuesta

El embargo, el bloqueo, el bálsamo de fierabrás que todo lo justifica. Cuando hay un ciclón en la isla, en Cuba hay épocas ciclónicas todos los años, y arrasa con las siembras provocando el desabastecimiento de frutas y vegetales en los mercados agropecuarios… es el bloqueo. Cuando no se encuentra de nada en los estantes de las tiendas pero consigues de todo por la izquierda… es el embargo.

Cuando vivían como pachás a costa de la antigua Unión Soviética, permitiéndola convertirse en lanzadera para tocar los huevos en las narices de los yanquis, no consideraron ni necesario ni importante aprovechar la oportunidad para desarrollarse. Ahora Cuba es un erial en producción e infraestructuras. Necesita una coartada: el bloqueo. Precisan sus líderes un argumento: el embargo comercial.

Seamos serios. Hoy estoy a 18 de diciembre de 2014, voluntariamente aislado entre montañas en este paradisíaco confín de la comarca cántabra del Alto Asón. Estoy sin coche, sin televisión ni radio, sin teléfono ni internet. Para llegar necesité de dos autobuses y todavía tuvieron que venir a buscarme para trasladarme en 4×4 hasta mi destino final.

Al pueblo llegan dos periódicos regionales. Esta mañana bajé y los leí. Traen noticias de ayer 17 como es natural: “¡Cae el telón del Caribe!”. “¡Último vestigio de la Guerra Fría!”. Con letras más pequeñas: “Obama tiende la mano”. “Ahora deben mover ficha los Castro”.

Cuba ha tenido como prioridad absoluta conseguir la liberación de, como allí los llaman, Los Cinco Héroes. El Gobierno Revolucionario tiene inundada la isla de carteles en demanda de ello. En calles, escuelas, hospitales, cuarteles, centros de ocio, unidades de producción… por todas partes; las televisiones, las radios, la prensa hacen contínua alusión… Auténtica cuestión de Estado.

Al lado de mi casa habanera hay un enorme cartel que reza: “Obama, give me five”, así en inglés, en alusión al dicho americano de saludo “choca los cinco”, más literal “dame los cinco”, y con el significado para Cuba de “dame A los cinco”. Conseguido esto, los Cinco Héroes en territorio cubano, para el Gobierno de Cuba problema resuelto.

A partir de aquí hablarán y hablarán, unos y otros, pero… “tiempos cubanos”. Para cuando mi escrito llegue a los lectores, el calendario habrá corrido. APUESTO que para entonces no habrá pasado nada re-le-van-te. Raúl tiene lo que quiere. “…Tiempos cubanos”.

(Fragmento de mi novela “Mi ‘Casa Grande’ en La Habana”, escrito ahora va a cumplirse un año. Novela que presenta la Editorial Verbum en 4 días, consultad en su web o FB lugar y hora).

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