Palanca

Debemos impedir que la nueva etapa de la farsa castrista llegue hasta el final…

Ayer domingo 21 de enero debió comenzar el proceso de nominación e inscripción de candidatos a las elecciones generales que el régimen tiene previstas para el 11 de marzo con vistas a constituir una nueva asamblea que se reúna por vez primera el 19 de abril con el objeto de proponer y nombrar al sucesor del tirano que asumirá su cargo el 21 de ese mismo abril… Es decir, tres meses.

El otro día leí la reflexión de un amigo en la que expresaba la necesidad de tener una palanca para poder mover las cosas con objeto de cambiarlas. Bien, estoy de acuerdo. Ahora veamos lo siguiente sin incurrir en protagonismos estériles: Supongamos que “alguien” se hizo con bases de datos incriminatorias para el régimen y sustraídas de la cúpula donde estaban protegidas por su extrema peligrosidad si caían en manos de terceros. Ese “alguien” hizo saber al régimen que obraban en su poder. El régimen intentó manipularlo hasta lograr el efecto contrario: que ese “alguien” se decidiera a entregar la documentación al enemigo más poderoso que el régimen pudiera temer. El régimen también supo eso…

Ese “alguien” cuenta además con infiltrados dentro de la más alta estructura de poder cubana, cuenta con financiamiento, cuenta con una organización bien engrasada y tiene clara cuál es su principal exigencia: La aprobación inmediata de una Ley de Transitoriedad Política que incluya una nueva Ley Electoral.

Voy a explicar lo de esta Ley: Todas las leyes vigentes a día de hoy en Cuba no valen para nada una vez reinstaurada la democracia, de modo que no se trata de modificar leyes sino de cambiarlas por otras nuevas. Pero para promulgar leyes es necesario tener constituido un poder legislativo. El poder legislativo reside en la asamblea y esta es afecta al régimen. ¿Qué hacer? Presionar para que la asamblea que hay apruebe la Ley de Transitoriedad que regule los mecanismos hasta poder llegar en su momento a una asamblea democrática…

Pero durante ese tiempo no se puede quedar en un vacío legal. Me explico. Supongamos que quiséramos tumbar el código penal vigente sin tener aún capacidad de aprobar un código penal nuevo. En el tiempo en que se estuviera sin leyes reguladoras de la punibilidad penal, un esposo que decidiera asesinar a su esposa infiel por un ataque de tarros quedaría sin castigo, y todos los esposos celosos aprovecharían la ocasión para exterminar a todas sus esposas… Es necesario que las leyes existan hasta promulgar otras que las sustituyan, pero como eso no puede significar aceptar toda la legalidad vigente, es necesario regular una Ley que contemple todos los aspectos incluidos en un proceso de cambio…

Es decir, el procedimiento consiste en mantener las leyes vigentes haciéndolas convivir con una Ley transitoria que nos lleve al inicio de un proceso donde contemos con capacidad para elaborar las leyes de la democracia. No sé si esto queda suficientemente bien explicado para aquellos que no tengan formación jurídica, pero la capacidad real de poder EXIGIR esto es la palanca a la que imagino se refería mi amigo en su reflexión.

Creo humildemente que ese “alguien” a quien antes hacía mención y que cuenta con capacidad real de exigir por lo arriba expuesto debería ser apoyado en estos tres meses y dejar todas las peleas para el posterior fragor electoral democrático…

 

 

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