Pelota, cine y política.

Ayer decía que, al escribir, aún no había acabado el juego de Cuba contra Canadá, al final perdimos. Hoy he estado viendo el encuentro con Holanda, ganamos. Soy el talismán (es broma).

Me he emocionado al ver que Stayler, mi amigo, del que ya he escrito en un artículo anterior, ha sido decisivo. Yendo por debajo, el negrón de Industriales se sacó un jonrón con uno a bordo que dió la vuelta a la pizarra.

Un wild pich de los naranjas, con bases llenas, puso el empate. Y un fildeo de uno de los Gurriel, de quienes también tengo escrito, certificó la victoria. 6-5. Sangre, sudor y lágrimas.

Pero hay algo de lo que aún no he escrito: el cine cubano. Restan pocas semanas para que comience en La Habana el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. Como largometrajes, dentro de la sección de competencia, Cuba presenta 4 películas.

Vuelos prohibidos, de Rigoberto López, ya estrenada; La cosa humana Cuba libre, aún inéditas, de Chijona y Jorge L. Sánchez; Y la ópera prima de Santana: Bailando con Margot.

La estrenada, Vuelos prohibidos, la he visto. Tiene dos elementos que me relacionan. El primero: la trama principal va de la voluntad de viajar a Cuba de Monique, una francesa que quiere encontrar a su desconocido padre.

El segundo: no quiero desvelar el contenido, pero algo dificulta el propósito de Monique. Aquí interviene quien da vida a otro personaje, el cantante cubano, popular, contemporáneo y conocido mío, Paulo FG, metido a actor.

Quien me lee, sabe de una francesa, también Monique, en mi vida…

Y vamos con lo de casi siempre. Ayer, en Washington, se reunió por segunda vez la Comisión Bilateral Cuba-EE.UU. Y como siempre, se ‘acercan’ pero no concretan. Dicen que los gobiernos crearán las condiciones, pero las empresas serán las que las pongan en práctica (es decir, se la jueguen).

Lo más avanzado es lo de establecer vuelos regulares que sustituyan el desbarajuste de los chárter. JetBlue, American Airlines, Southwest, Delta United Airlines quieren, pero tendrán que resolver antes una contradicción: mayor acercamiento, más trabas.

Antes, varias cosas más: DD.HH. sobre bases de reciprocidad; falta de claridad en el uso del dólar; impacto del proceso electoral USA; Cuba no va a hacer cambios para contentar a nadie (los que intenta son anteriores a la ‘normalización’); el bloqueo, en la práctica, igual o peor…

La próxima reunión, en febrero, en La Habana. Será la tercera  Comisión Bilateral. Bla, bla, bla… Bla, la primera; bla, la segunda; bla, será la tercera.

El subdirector general para EE.UU. del Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX cubano), Machín, como el de las maracas, alimenta ‘Radio Bemba’ (rumores, como dicen en la isla): “Si Obama quisiera viajar a Cuba será bienvenido como solemos recibir a los dignatarios extranjeros”.

Para hacerse una foto, Obama quizás no tenga problema para volar, al contrario que Monique, la protagonista francesa de Vuelos prohibidos. 

 

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