Presos políticos

Vuelvo a escribir para aquellos que saben lo que nos traemos entre manos. Quien no esté al corriente, primero infórmese leyendo publicaciones anteriores y luego opine, no se abalance a opinar desde el desconocimiento y no comience a pedir que repita en comentarios lo que llevo escrito en cientos de artículos.

Una de nuestras exigencias de partida va a ser la LIBERACIÓN INMEDIATA DE TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS Y/O DE CONCIENCIA. Aunque el régimen niegue su existencia, el artículo 62 del panfleto castrista que rige como constitución contempla que “ninguna de las libertades reconocidas a los ciudadanos puede ser ejercida contra la decisión de construir el socialismo, e infringir este principio es punible”. Está claro que presos políticos hay.

Dicho esto, vamos a diferenciar entre dos conceptos que algunos no saben distinguir: INDULTO y AMNISTÍA. El indulto pone fin a la responsabilidad penal por perdón de la pena a quien es CULPABLE de un delito, obteniendo así el perdón para la parte de la condena que quede por cumplir. Esto supone que el indultable tiene que reconocer que delinquió, lo que en estos casos es inaceptable.

Sin embargo, la amnistía pone fin a la responsabilidad penal porque quien fue declarado culpable pasa a ser considerado inocente e implica rehabilitar al amnistiado en derechos perdidos. Esto sí es aconsejable y por ahí vamos.

Otro detalle importante es que para conceder un indulto se precisa ejecutar una nueva sentencia firme, y para la amnistía no es necesario. Y otros dos detalles más: la amnistía extingue la responsabilidad civil y los antecedentes penales, mientras el indulto no lo hace.

Todo esto va a valer en la isla y seguidamente en otros países donde hay cubanos, algunos desde hace décadas, penando por el solo hecho de ser dignos y valientes.

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