Sin cambio fraude

El castrismo hoy no es más que una estructura económica piramidal donde su cabeza, el comité central del partido, es lo que en una gran empresa llamaríamos Consejo de Administración con miembros reconocidos por su falta de escrúpulos.

Como en toda gran empresa, existe una jerarquía con distintos departamentos y consejos de dirección. Allá están los jefes con mayor o menor autoridad y la inmensa mayoría de asalariados casi siempre insatisfechos. En el caso de Cuba, considerada como estructura económica, los salarios son misérrimos, los jefes buscan utilizar su poder intermedio para completar sus ingresos, y la cúpula no reparte beneficios más que con sus iguales.

Pero esta empresa lleva años en pérdidas. Acuden a los mercados a financiarse, incapaces de haber desarrollado un modelo de crecimiento sostenible, y encuentran ese financiamiento a cambio de condiciones leoninas que más antes que después no podrán devolver. Los socios que les ofrecían condiciones ventajosas están desapareciendo, y los inversionistas saben que arriesgar en Cuba significa desde el comienzo jugar en dos canchas distintas: acordar con la cúpula actual, y prepararse para un futuro próximo de cambio previsible.

Mientras, los jefes intermedios hacen la guerra por su cuenta llegando a todos los acuerdos que pueden a cambio de corromperse. Los asalariados son los grandes perdedores y al mismo tiempo los más numerosos con gran diferencia.

Los inversionistas extranjeros arrancan de la cúpula medidas que les garanticen tiempo suficiente para implementar sus proyectos, amortizar el gasto y tener tiempo para rentabilizar sus inversiones. Y la cúpula aprueba medidas hasta el año 2030 a sabiendas que son una descarada tomadura de pelo. Los inversionistas hacen que se lo creen… pero escuchan planes de negocio alternativos donde descubren fórmulas que sí les garantizan beneficios al tiempo que permiten que sean los asalariados quienes puedan mejorar sus condiciones de vida pasando de ser empleados del estado en comisión de servicio en las empresas, a trabajadores directos contratados por las propias firmas inversionistas.

El castrismo se colapsará, sus fuentes de ingresos encontrarán mejores fórmulas más creíbles, sus vías de financiamiento irán desapareciendo… y todo se virará contra ellos vertiginosamente, ayudado por todas las demostraciones probadas de corrupción y fraude que están por aparecer y que ya conocen los embarrados y quienes los embarraron.

La única salida es el cambio, pero no su cambio, no su cambio fraude, sino un cambio real que deben demostrar contra su voluntad pero de manera clara y urgente. O atenerse a las consecuencias… Por eso es importante saber cómo respiran Vzla, OEA, Vaticano, UE, UN, US President, inversionistas, corruptos, adoctrinados, milicia, víctimas, oposición, disidencia y exilio. Sólo sabemos dos cosas ciertas: 1) No quieren cambiar. 2) Van a hacerlo sin querer, lo van a hacer ya, y lo van a hacer sin fraudes porque no los vamos a dejar. De toda la lista anterior, unos sumarán y otros dividirán. Los que dividen sólo logran restar a los menos convencidos, y hacen un favor para no perder mucho tiempo con ellos. Los que suman son los buenos porque ejercen un efecto multiplicador. Es cuestión de muy pocos meses ya…

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