Soporte vital

Mirad amigos, los últimos años de mi vida los he dedicado compulsivamente a encontrar la forma de derribar la tiranía castrista. Parece que ya voy logrando desarrollar una estructura capaz de culminar las metas previstas, pero hasta ahora mi dedicación ha sido ilimitada. Cuando sólo te dedicas a una cosa, todas las demás quedan sin controlar. Acá es donde han sido de inestimable ayuda dos personas que me ayudaron a que mi existencia fuera posible mientras mi única preocupación era dar forma factible al logro del objetivo. A estas dos personas las he llevado al límite de la exigencia y me han respondido siempre. No son cubanas, no son patriotas, no las interesa la política, sólo son dos personas que me han demostrado cada uno de estos largos días hasta dónde es capaz de llegar alguien cuando apoya de verdad. Puedo garantizar que todo lo que ocurra a partir de ahora sólo será posible porque ellas tuvieron la voluntad de mantenerme vivo mientras yo no pensaba en mí sino en la meta. Las he llevado a límites insoportables en condiciones de enorme exigencia, y muchas veces sin saber pedir las cosas con delicadeza y amabilidad. He vivido situaciones de extraordinaria tensión y ellas lo toleraron comprendiéndome, apoyándome, alentándome y colaborando en todo eso para lo que yo he resultado ser un desastre como consecuencia de no dar ninguna importancia a todo lo que alejara mi concentración de la meta. Primero me disculpo con ellas por mi comportamiento, después quiero manifestar mi inmensa gratitud, y por último deseo que sepan que jamás, jamás, jamás, olvidaré todo su calor, comprensión, aliento, apoyo y tolerancia. Infinitas gracias a vosotras dos, ya sabéis que estáis en mi corazón grabadas con letras de oro. Llega el tiempo de responder y estaré a la altura.

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