Tren cubano

La aviación norteamericana desarrolló un dispositivo para probar la resistencia del cristal frontal de los aviones. Consistía en un tipo de cañón que disparaba un pollo muerto al cristal del avión. El disparo era exacto y reproducía la velocidad con la que un ave puede impactar contra un avión en pleno vuelo. Si el cristal resistía la prueba del impacto del pollo, entonces soportaría la colisión con un pájaro en vuelo real.

El dispositivo funcionó perfectamente en todas las pruebas que se efectuaron en EU.

Especialistas del gobierno cubano, que estaban desarrollando una cabina para un tren de tecnología china, se interesaron por el cañón de los pollos, pensando aplicar la idea a la resistencia de los cristales del proyectado nuevo tren.

Al primer disparo, el pollo reventó el cristal frontal del tren, rompió el cuadro de instrumentos, perforó el asiento del ingeniero, hirió a dos especialistas y voló hasta el fondo de la cabina haciendo tremendo hueco en la chapa.

Los ingenieros del ministerio cubano quedaron asustados del violento resultado. Documentaron la escena con detalle, tomaron fotos digitales, grabaron declaraciones de los testigos oculares, elaboraron documentos técnicos y enviaron todo el material a EU preguntando qué hicieron mal.

Los técnicos norteamericanos estudiaron minuciosamente el voluminoso informe recibido y redactaron un mail muy concreto como respuesta:

“DESCONGELEN EL POLLO”.

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